1. Autor/a y características del libro
El autor e ilustrador del cuento es Jérôme Ruillier, reconocido por su estilo gráfico basado en collages de cartulinas de colores. La Editorial Juventud publicó la edición de referencia en 2005, aunque existen otras reimpresiones.
El cuento está recomendado a partir de 6 años, si bien otras fuentes lo sitúan como adecuado desde los 3 años debido a su estructura simple y accesible.
La temática principal es la inclusión y la aceptación incondicional de las personas tal como son, resaltando la importancia de adaptar el entorno a las necesidades individuales en lugar de intentar modificar a la persona para que encaje.
El estilo narrativo se caracteriza por frases breves y directas, ideales para primeros lectores. Las ilustraciones, minimalistas y conceptuales, utilizan figuras geométricas simples —círculos y un cuadrado— con colores expresivos que aportan fuerte simbolismo.
Para las familias, este libro es un recurso valioso que fomenta la amistad, la solidaridad y el respeto por las diferencias, transmitiendo una profunda lección sobre integración e inclusión desde edades tempranas.
2. Resumen del cuento
La historia gira en torno a un grupo de amigos llamados los Redonditos, quienes conviven y juegan junto a su amigo Cuadradito, que tiene una forma diferente. Cuando llega la hora de entrar en la casa grande, Cuadradito se encuentra con un problema: la puerta es redonda y él, por su forma cuadrada, no puede pasar.
Intentando entrar, Cuadradito modifica su cuerpo estirándose, doblando sus esquinas e incluso torciéndose, pero nada funciona. Los Redonditos le sugieren esforzarse para “ser redondo”, y más tarde proponen recortarle las esquinas, algo que Cuadradito rechaza porque le causaría daño.
Tras reflexionar juntos, los Redonditos descubren que la dificultad no reside en Cuadradito, sino en la puerta. Comprenden entonces que es el entorno el que debe cambiarse. Deciden recortar “cuatro esquinitas de nada” a la puerta, permitiéndole entrar sin que deba renunciar a su identidad. La historia concluye mostrando que, para convivir, no es necesario cambiar a la persona, sino las barreras que impiden su participación.
3. Aspectos educativos del cuento
Este cuento constituye una metáfora esencial para abordar la inclusión y la diversidad en el contexto escolar. Invita a reflexionar sobre la relación entre la persona y el entorno, y sobre la responsabilidad de la comunidad educativa de identificar y eliminar barreras que dificultan la participación del alumnado.
La obra muestra que la diversidad no debe concebirse como un problema, sino como una riqueza que aporta valor al grupo. Su mensaje central —modificar el contexto para que todas las personas tengan cabida— resulta fundamental para construir una escuela inclusiva basada en la equidad, el respeto y la empatía.
Es un recurso especialmente útil para fomentar actitudes de colaboración, comprensión mutua y pensamiento crítico en relación con la convivencia y la diversidad funcional.
4. Competencias y habilidades que permite reforzar
Competencia Ciudadana: Permite comprender, aceptar y valorar la diversidad, reforzando la idea de que todos somos iguales en derechos pero diferentes en características. Ayuda a diferenciar entre adaptar el contexto (inclusión) e intentar que la persona se adapte a un sistema rígido (integración).
Competencia Personal, Social y de Aprender a Aprender:: Favorece el desarrollo de la tolerancia, la solidaridad, el respeto y la empatía, promoviendo la capacidad de ponerse en el lugar del otro. Fomenta el trabajo en equipo y la búsqueda de soluciones colectivas basadas en el apoyo mutuo.
Competencia Matemática y en Ciencia, Tecnología e Ingeniería y Competencia en Conciencia y Expresión Culturales: Facilita el aprendizaje de formas geométricas simples y ayuda a utilizar un lenguaje simbólico para comprender problemas sociales complejos.
5. Actividades prácticas
Identificación de barreras: Realizar una lluvia de ideas sobre situaciones reales de exclusión (falta de rampas, ausencia de sistemas de comunicación alternativos, etc.) y debatir la diferencia entre cambiar a la persona y eliminar barreras.
Escenificación: Representar el cuento en pequeñas dramatizaciones para favorecer la interiorización del mensaje.
Trabajo geométrico: Crear murales o figuras con cartulinas o goma eva para trabajar formas y colores mientras se refuerza el mensaje simbólico del cuento.
Juegos de formas y construcción: Recrear la casa y los personajes con cartulinas para reforzar el aprendizaje de formas, colores y secuencias del cuento.
Conversación sobre la amistad: Hablar con el niño sobre situaciones en las que se haya sentido excluido o no haya podido participar, buscando juntos soluciones y estrategias para promover la inclusión.
6. Orientaciones para familias
Este cuento es una herramienta excelente para educar en la aceptación y el amor incondicional. Transmite que no es la persona quien debe cambiar para encajar, sino que el entorno debe adaptarse a sus características.
La historia de Cuadradito permite identificar obstáculos cotidianos que puede enfrentar un niño y reflexionar sobre cómo la familia y la comunidad pueden “recortar esquinitas” para facilitar su participación, bienestar y desarrollo.
7. Adaptaciones para alumnado con NEAE
La estructura simple del cuento y sus frases breves facilitan la comprensión en alumnado con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo. El mensaje sobre la adaptación del entorno se relaciona directamente con la eliminación de las Barreras para el Aprendizaje y la Participación (BAP).
En el caso de alumnado con discapacidad intelectual o Trastorno del Espectro Autista, es recomendable enfatizar la importancia del diseño de entornos accesibles. Las actividades deben incorporar apoyos concretos, materiales visuales claros y ejemplos que favorezcan la comprensión del concepto de barrera y su eliminación.
8. Vocabulario clave del cuento
Inclusión:
– Profesional: proceso que garantiza que todos los estudiantes puedan participar y sentirse valorados, adaptando el contexto escolar a sus necesidades.
– Accesible: hacer un sitio para que todos puedan estar y participar juntos, aunque sean diferentes.
Diversidad:
– Profesional: valor que reconoce la riqueza de las diferencias humanas, desde una perspectiva de igualdad.
– Accesible: entender que todas las personas somos diferentes y que eso es algo bueno.
Barreras:
– Profesional: obstáculos, físicos o actitudinales, que impiden la participación plena en la sociedad.
– Accesible: cosas que hay que cambiar en el entorno o en la forma de pensar para que Cuadradito pueda participar sin problemas.
9. Preguntas de reflexión
¿Qué le dirías a un amigo que se siente triste o frustrado porque no puede hacer algo que hacen los demás?
¿Por qué es importante que los amigos hablen y piensen juntos antes de tomar decisiones, como hicieron los Redonditos?
¿Cómo te sentirías si alguien quisiera cambiar algo de ti para que encajaras?
¿Qué “puertas redondas” podríamos cambiar en nuestro entorno o en el colegio para que todas las personas puedan participar?
10. Conexión curricular
Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos
Tutorías: desarrollo de actitudes de respeto, tolerancia, solidaridad y derecho a la inclusión educativa.
Conocimiento del Medio Natural, Social y Cultural: identificación de barreras contextuales que afectan a la participación.
Lenguaje: Comunicación y Representación: uso del lenguaje para la interacción social
Comprensión de formas geométricas simples y solución de problemas.
11. Emociones presentes y cómo trabajarlas
Las emociones principales son: tristeza por la exclusión, frustración y miedo al cambio forzado, y finalmente alegría por la aceptación.
Para trabajarlas, se recomienda que las familias ayuden a identificar qué siente Cuadradito y por qué. Es útil pedir al niño que imagine cómo se sentiría si sus amigos intentaran cambiar algo de él. El momento clave es cuando los Redonditos deciden modificar la puerta por amistad, generando un sentimiento de pertenencia y valor personal.
Analogía para clarificar la inclusión
La inclusión puede compararse con la diferencia entre un sastre y un diseñador de moda. La integración sería como un sastre que solo ofrece una talla y obliga a todas las personas a adaptarse a ella. La inclusión, en cambio, es como un diseñador que crea varias tallas y estilos para adaptarse a todos los cuerpos y necesidades. Así, la escuela y la sociedad deben adaptar sus “puertas” para que todas las personas puedan participar plenamente.
